segunda-feira, janeiro 16, 2006

SANTIAGO DE CHILE

Apágase a luz,
ábrense as fiestras
e saudamos ás veciñas.
As folerpas de papel hixiénico e xornais
enchen a rúa de vagar
namentres abaixo vense os primeiros paraugas
e alguén nalgures canta
e todos na cidade o seguen.

Estamos en xaneiro
e nos teus ollos, Michelle,
comeza por fin a agardada primavera.

6 comentários:

chus disse...

Fermoso poema,fermosa alfaia.
Esperemos que a primavera comence a florecer de verdade para os chilenos,bolivianos ...
E alégrame saber que estás embarcado nun proxecto que che merece. Moita sorte.

Mr Tichborne disse...

Michelle... ma belle... que che saia ben a novela, que eu ben sei o duro que é (comecei o comezo da introducción do limiar de varias).

Veloso disse...

Yo cruzaré las calles nuevamente
de lo que fue Santiago ensangrentada; y en una hermosa plaza liberada, me sentaré a llorar por los ausentes.
Saúde, Michelle, adiante.

nñaufrago disse...

Parabéns polo poema. Espero que Condolezza ou como se escriba, o lea.

Laurindinha disse...

Ultimamente América non fai máis que agasallarme con boas noticias (xa estaba farta de ler sempre cousas negativas nos xornais)...

Rafa disse...

LOS OJOS DE LUCÍA

Dedicado al escritor chileno Juan Carlos García Vera,
por su libro “Crimen sin castigo”


Quise tener los ojos de Lucía.
Subí al cerro y vi Santiago,
pasee la costanera del Calle-Calle,
pude oler el campus penquista,
cruce el río por el puente Pedro de Valdivia,
recorrí la Araucanía de mi pasado.
Pero estaba ciego, sordo y mudo.
No pude ver, escuchar ni gritar.
Solo ahora, después de saber lo que no sé,
suena en mi cabeza el trueno de la memoria,
la memoria que penetra en mi vida
y como otro salto al revés de Omar Lara
se me va instalando en mis recuerdos.
Me viene la memoria de lo no vivido,
me viene el recuerdo que no tuve,
me llega el eco de tantos.
Y yo, ungido por este resplandor humano,
este que brilla en cada uno de vosotros,
veo, escucho y grito.
Veo la verdad de vuestra lucha,
escucho la razón de vuestra idea
y grito para siempre vuestra justicia.
¡¡Que se cumpla el castigo del crimen!!
Yo quiero tener los ojos de Lucía,
porque quiero regalaros mi mirada.

Rafael
9 de Febrero de 2006